Claudia Leslie Aguilar Rojas
En una tarde lluviosa, casi como si yo fuese
el animal preferido de Kafka, me transformé. Me convertí a medias, en un pez
que respira y muere por la boca. Inhalé tantas veces la decepción que en un mal
día, aprendí a respirar, aire y al otro, agua. Poco a poco y como resultado
final me transformé en mitad mujer y mitad pez. En una mutación sin
corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario